Desarrollos tecnológicos para unidades de despliegue rápido, a debate en HOMSEC 2017

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HOMSEC.ES
El Ciclo de Conferencias de HOMSEC dedicó una sesión a los “Desarrollos Tecnológicos para Unidades de Despliegue Rápido” moderada por el coronel José Antonio Herraiz Reyes, jefe de Adiestramiento y Doctrina de Infantería de la Dirección de Inversión, Doctrina, Orgánica y Materiales (DIDOM) del Ejército de Tierra junto a los ponentes León Bitar, socio del Área de Defensa en Everis Aeroespacial, Carlos Rodríguez Merino, Fulmar UAV Development Program Manager de Thales, Juan José Castellanos, secretario técnico de la División de Operaciones del Estado Mayor del Ejército de Tierra.

España está enmarcada dentro del plan de respuesta aliado de la cumbre de Gales 2014 y la de Varsovia 2016.  En esa situación, los jefes de estado que aprueban la cumbre de Gales en 2014, realizan en esa aprobación una autorización expresa para dicho plan con el objetivo de hacer frente a los nuevos retos en el campo de la Seguridad. Mejorar, en definitiva, la capacidad de respuesta de la OTAN ante los nuevos desafíos, explicó el coronel Herraiz Reyes.

El plan de respuesta aliado recoge medidas de disuasión, refuerzo de seguridad a los países aliados  y nuevas medidas de adaptación a la nueva situación estratégica surgida tras la aparición del terrorismo yihadista. Otro de los logros de la cumbre de Gales fue el compromiso que hicieron los aliados para aumentar el presupuesto con el objetivo de dotar a los ejércitos de la OTAN.

En este marco, las unidades de despliegue rápido se caracterizan por su alta movilidad y donde el factor crítico es la logística. En pocas horas tienen que ser capaces de estar en cualquier lugar del mundo. Por otro lado, las necesidades tecnológicas que se puedan aportar en sus nuevos sistemas tienen que contribuir nuevas capacidades, tienen que ser simples, en definitiva, aplicaciones militares que funcionen en cualquier circunstancia en cualquier momento. Si se pone un ejemplo de estas unidades de despliegue rápido: se trata de la unidad de juego de soporte del cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Lo que se muestra, en este ejemplo, no es última tecnología sino unidades adaptadas a problemas de movilidad y logístico.

Uno de los principales ejemplos es el portamortero Alakran, desarrollado por la empresa española NTGS, que forma parte del grupo everis Aeroespacial y Defensa, y ha recibido el premio al sistema más innovador del año en el congreso Future Mortar Systems, que se celebró entre el 25 y el 27 de octubre en Londres. El Alakran es un sistema de portamortero de 120mm ligero, diseñado para ser utilizado por unidades desplegables de alta movilidad (montado por ejemplo sobre vehículos pickup 4×4), lo que proporciona una nueva perspectiva al empleo de este tipo de dispositivos por parte de las fuerzas armadas.

 

Carlos Rodríguez, Fulmar UAV Development Program Manager de Thales, relaciona las capacidades ISR que pueden ser utilizadas para estos despliegues de movilidad rápida. La OTAN define esta unidad con una naturaleza desplegable rápida y precisa en cualquier lugar, pero además tiene un componente tecnológico avanzado.

Así, Rodríguez asegura que  los diferentes ministros participantes también decidieron que había que reforzar las capacidades de captura, recogida de la información e inteligencia que fuesen objeto de uso por esta fuerza (unidades de alta movilidad).  Por lo tanto se creó una iniciativa que pretende definir qué contenidos debe contener, qué capacidades tecnológicas deben tener estas unidades en cuanto a reconocimiento, vigilancia e inteligencia.

En este sentido, las necesidades  de este tipo de unidades el campo de batalla son variadas.  El despliegue rápido necesita de medios que sean fáciles, compactos y transportables y que estos medios tecnológicos deben estar preparados.

Estas unidades necesitan que la información tomada sea rápida, precisa y procesarla rápidamente para llegar a la toma decisiones y normalmente está la vanguardia,  continuamente intercambiando información con otras fuerzas que ya estaba en el lugar o que llegan para aprovecharse del trabajo de esta unidad destacada. Por lo cual, la conectividad siempre debe ser importante cuando se despliega tecnología en el campo de batalla.

Al final, la recolección de información de una unidad desplegable por medios muy asequibles es muy grande. Todo esto, pasaba hace 10 años, con armas de control con las que se empezaba a recibir información actualizada de posiciones, de recortes de órdenes superiores y tenía que ser procesada, así como los sistemas de control. Ahora el foco se produce si se va a ser capaces de recibir mucha información, mucho vídeo, mucho procesamiento de este vídeo y mucha correlación de información que está llegando de distintas fuentes con un alto consumo de ancho de banda.

Todos estos sistemas que pudieron observarse en el stand de Thales durante HOMSEC 2017, una configuración reducida tanto para ser integrados en vehículos, ya sea de camuflaje o militar. Incluso puede llegar a ser transportados por soldados en un momento determinado.

Por su parte, el Coronel Castellanos señala dos aspectos en cuanto a los desarrollos tecnológicos se refiere: nos debe permitir alcanzar  una paridad con nuestros aliados para trabajar fundamentalmente en un ambiente multinacional de interoperabilidad; y nos debe permitir alcanzar una superioridad frente a un adversario.

Al mismo tiempo, estos desarrollos tecnológicos deben responder a unas necesidades operativas reales de los ejércitos y las Fuerzas Armadas.

Sin descartar en ningún caso los escenarios tradicionales, hay decir que se ha pasado de unos escenarios de amenaza asimétrica en los cuales se han enfrentado. Afganistán es el ejemplo típico con un adversario débil tecnológicamente.

Desde este escenario asimétrico se está evolucionando a otros escenarios, en los cuales el presunto adversario ya dispone de más capacidades tecnológicas. Es capaz de disponer de fuegos directos, de fuegos indirectos, de determinados medios aéreos, de tener aeronaves no tripuladas; tienen cierta capacidad ciber, tienen capacidad realizar operaciones de información, terrorismo. Es capaz de desarrollar técnicas tácticas y procedimientos fundamentalmente a nivel táctico.

Por ello,  las Fuerzas Armadas seguirán necesitando las fuerzas convencionales denominadas normalmente pesadas, compuestas por los carros de combates, por nuestros vehículos de combate de infantería y de helicópteros de combate. Pero, así mismo, en OTAN se ha empezado una evolución en fuerza despliegue rápido,  y ahora se ha pasado, gracias a cumbres de Gales y de Varsovia, al desarrollo de la fuerza de muy alta disponibilidad que es UJTF.

El Ejército de Tierra español hace una apuesta clara por el blindado 8×8 por su alta disponibilidad. En cuanto la potencia de fuego, se ha comprobado que elementos como los morteros embarcados son esenciales y hay que disponer de ellos.

“Queremos evolucionar y movernos hacia misiones inteligentes, nivel de autonomía. Esa munición es inteligente y dan una enorme precisión. Podemos conseguir unos efectos más rápidos empleando munición” asegura el coronel. A modo de conclusión, se necesitan medios de unidades interoperables, o sea, que sea absolutamente resiliente, hay que reducir al máximo la huella logística cuanto antes y en el futuro se debe estudiar como aspecto fundamental la eficiencia energética.